Limited Works

El arte puede ser inclusivo, incluso el arte "en mayúsculas" y Limited Works trabaja con la idea que todo el mundo tendría que poder adquirir obras originales de gran calidad. Hay una gran contradicción en vender obras de arte por internet. Internet es un medio anti-elitista mientras que el arte en su esencia es elevado. Pero el tiempo presente empuja las estructuras tradicionales y las divisiones, así que encontramos la idea de hacer una galería online atractiva e inevitable. 

Cómo nació Limited Works y cuál era su propósito?

Puede que suene un poco a cliché pero quería hacer que el arte fuera accesible para todo el mundo que no estuviera vinculado necesariamente al mundo del arte “en mayúsculas”. Provengo del mundo del graffiti, pasé toda mi juventud haciéndolo y gracias a eso actualmente cuento con una gran red de personas que vienen de esa escena, del street art. El siguiente paso para muchos de ellos fue trasladar ese talento al interior, a la galería de arte. Así que lo que hice fue empezar por trabajar con un grupo de 12 artistas que ya conocía, algunos ya con una gran carrera profesional, otros que ni siquiera han estudiado arte, pero todos con gran talento, y pedir un crédito en el banco para poder editar 12 ediciones para empezar. Hice una gran fiesta de inauguración y luego empecé a trabajar promocionando el trabajo de estos artistas en Facebook y en otras plataformas (en ese momento el proyecto solo funcionaba online). Y luego más adelante el interés fue creciendo y fui haciendo más ediciones con nuevos artistas que no conocía personalmente pero admiraba mucho su trabajo. Después de 3 años decidí dar un paso adelante y abrir una tienda física porque entendí que a mis clientes les gustaba mucho la plataforma online pero a la vez se echaba de menos poder ir a la tienda física y ver las impresiones, tocarlas...Así que mi primera idea fue crear un show room en el patio trasero o en el primer piso y hacer visitas concertadas, pero luego encontré este sitio increeíble y decidí probar con la tienda y ya ha pasado un año y medio desde entonces, y cuatro y medio desde que el proyecto empezó.

Me gusta ir a las galerías y ver piezas de arte y sigo a muchos artistas y colecciono piezas, pero al mismo tiempo no puedo dejar de sentir que muchas galerías de arte pueden llegar a ser muy intimidantes para mucha gente. Si vas a una galería a mirar y solo tienen piezas muy caras colgadas te puedes sentir un poco raro ya que no puedes gastar esa cantidad de dinero y el galerista ni siquiera va a acercarse a hablar contigo. Yo quiero crear un espacio donde se pueda entrar sin tener ni idea de arte y podamos hablar de lo que te gusta y te motiva, tanto si es abstracción como street art. Faltaba un sitio así porque cuando empecé había ya un montón de sitios de diseño de interiores que vendían impresiones y también galerías de arte tradicionales, pero no había nada que estuviera entre una cosa y la otra y quise llenar ese vacío. Y aún hoy en día hay muchas tiendas que venden impresiones pero la mayoría venden impresiones digitales y cuando terminan esas impresiones imprimen unas cuantas más. Yo quería adentrarme en la impresión manual, las ediciones limitadas, porque es ahí donde las impresiones tienen historia y la gente compra algo único y que tiene un valor.

¿Cómo es la relación con los artistas con los que trabajas, te implicas y diriges los proyectos o más bien seleccionas lo que quieres vender?

Cuando empecé me implicaba con los proyectos de forma bastante cercana. Contactaba con algún artista y le decía “hey, me gustaría hacer una edición impresa contigo, voy a pagar por ella y lo voy a llevar a imprimir a Berlín a un estudio fabuloso de impresión manual.” Otras veces hay artistas que me presentan sus proyectos y me parecen bien y los hacemos. Así que en algunos casos invito al artista a realizar un proyecto que pago y nos repartimos la edición y en otros acepto trabajos ya realizados. La mitad de los artistas que llevo imprimen sus propios trabajos, como Palefroi, que son muy activos, o Susan Poenish. Toda esta gente viene a mi con nuevos materiales cada tres meses y lo que hago es elegir lo que me gusta y repartir la edición.  

¿Buscas un estilo concreto o prefieres tener una selección heterogénea para todo el mundo?

Tengo unos treinta artistas ahora mismo y aunque el estilo varía mucho, puedo ver que hay un hilo que los une a todos a nivel estético. La selección que hago refleja mi propio gusto artístico pero tengo un gusto variado así que creo que debe haber algo para todo el mundo. No tengo nada escrito que diga “esto tiene que ser de este modo o de este otro”, puedo notar cuando veo la pieza si me llega o despierta mi interés. Lo que es verdaderamente importante para mi es trabajar con gente dedicada a esto. Hay un montón de gente que me escribe cada día de todo el mundo que quiere presentarme su trabajo y siempre digo que si tomo el tiempo para mirar los proyectos que me muestran tienen que ser artistas dedicados realmente a su producción artística de forma completa porque eso me permite hablar de los artistas, construir una historia de alguien que realmente está viviendo el proceso intensamente. No es arrogancia, solo que necesito que se dediquen completamente a lo que están haciendo.

¿Cómo ves Limited Works en un futuro? Crees que la impresión manual es solo una moda actual o crees que será cada vez más importante y se convertirá en una forma alternativa de arte elevado?

He experimentado una ola de interés que primero fue hacia arriba, después bajó y ahora está otra vez subiendo. Cuando empezó la crisis económica en 2007 muchos coleccionistas pararon de comprar pinturas muy caras pero igualmente querían seguir coleccionando y comprando obra nueva. Fue entonces una buena época para las ediciones porque en el pasado los coleccionistas miraban las ediciones como algo que no era tan interesante como una pieza original. Pero en ese punto, en 2007, la gente tenía menos dinero para gastar y las ediciones empezaron a crecer porque también son mucho más baratas. Pero luego las impresiones digitales se popularizaron mucho (sobretodo en Dinamarca) y dieron también una mala reputación a las impresiones manuales. Tenía que explicar que hay una gran diferencia entre una impresión digital, en la que solo le das a un botón para que salga la copia, y la impresión manual, como la litografía o la serigrafía, que es una actividad muy muy laboriosa y que requiere de mucho conocimiento y muchas horas de trabajo. Creo que en la actualidad, hay mucha gente que está cansada de las tiradas masivas de impresiones digitales y les encanta la idea de comprar algo que es más único, más limitado, que tiene una historia, que se ha hecho a mano, etc. Es lo que escucho cada vez más. Siempre le digo a la gente además que si quieren comprar algo especial para un aniversario o una boda, antes de comprar unos tejanos o cualquier otra cosa, pueden comprar una pieza de arte porque es algo que va a reportar mucha alegría por muchísimos años y incluso si la cuidas puedes darla a tus hijos cuando seas mayor porque tiene un valor y una historia que contar.

Tienes una plataforma online para vender los trabajos de los artistas pero también la tienda física y quería que me explicaras la relevancia que tienen ambas. ¿Hay alguna que consideres más importante? ¿Cómo funcionan?

Es genial para mi tener ambas plataformas y creo que mis clientes de Dinamarca, y también los turistas se benefician del hecho de que tenga las dos. Porque, si paseas por la calle y decides entrar en mi tienda y te enamoras de dos o tres impresiones pero no puedes decidir cuál te llevas en ese momento, o no tienes el dinero, o no puedes decidir en poco tiempo, puedo darte mi tarjeta y una vez tranquilo en casa puedes ver en el ordenador otra vez las piezas en la web y hacer un pedido. Y viceversa, si visitas mi página web o me encuentras en Facebook y piensas “ ¡Guau! Esta pieza se ve muy interesante”, pero no sabes si realmente lo vale o no estás seguro sobre los colores, puedes venir a la tienda y verlo en directo. Así que hay una muy buena sinergia entre las dos plataformas, y además puedo enmarcar las impresiones y la gente puede venir aquí a recogerlas. Estoy muy muy contento de haber tomado la decisión de hacerlo. Y cuando no hay mucho que hacer también trabajo en la discográfica que tengo y produzco música que es algo que he estado haciendo durante muchos años, así que tengo la libertad de crear música y llevar mi discográfica también desde aquí.