Pep Brocal & Blanca Hernández

Blanca y Pep son grandes fans de la xilografía estampada a mano ya que les permite la multiplicidad de imagen sin perder la impronta del autor. El hecho de que el proceso técnico obligue a simplificar les lleva a probar soluciones gráficas que influyen en el resultado positivamente.

Esencialmente lo que Pep y Blanca descubren trabajando juntos una misma pieza es que les permite llegar a resultados sorprendentes a los que no llegarían por separado. Es como si fueran tres, las piezas que realizan por separado y el resultado del trabajo compartido.

¿Cómo descubristeis el mundo de la estampación, y por qué lo elegisteis como el arte en que os expresáis?

Blanca estudió grabado en la Facultat de Bellas artes de Barcelona y cuando nos conocimos me propuso intentar hacer una xilografía juntos, y lo que empezó como un experimento se ha convertido en una pasión común.

Desde entonces hemos aprendido mucho a fuerza de probar y equivocarnos. Cada vez que tenemos un proyecto entre manos nos lo planteamos de forma que podamos aprender algo nuevo. Casi siempre hay en el proceso un reto técnico. Hay muchas maneras de hacer una xilografía y cada una implica un proceso diferente: a plancha perdida, con suma de colores, con collage… Una cosa particular de nuestras xilografías es que siempre estampamos a mano, sin prensa. Esto nos da la libertad de poderlo hacer en cualquier parte con los recursos mínimos: una madera, rodillo, tinta, papel y un baren casero.

A veces trabajamos juntos una misma imagen, creada a cuatro manos y dos cabezas, pero también cada uno sigue haciendo su obra personal.

¿En qué estáis trabajando en vuestro estudio en estos momentos?

En los últimos meses hemos estado preparando xilografías para la Fundació Miró y para Plom Gallery, y estos días estamos preparando una imagen conjunta para el libro que editará la galería Miscelanea con Sthendal Books, con motivo de su décimo aniversario.

¿Podrías describir vuestra rutina de trabajo y el espacio de vuestro estudio y de qué manera, en caso de ser así, afecta a vuestro trabajo?

Hasta el verano pasado teníamos un estudio bastante grande pero ahora tenemos uno muy pequeñito. Pero tanto en uno como en otro siempre hemos tenido la facilidad de transformarlo según lo que estemos haciendo. Lo reconvertimos si lo que vamos a trabajar es xilografía, serigrafía… Estampar a mano nos da esta ventaja. No tenemos prensa, y cualquier mesa se convierte en nuestra zona de trabajo.

No nos afecta el espacio a la hora de trabajar. Claro que preferiríamos el anterior, más grande y luminoso.

No cada dia estamos tallando y estampando. Según el trabajo que tenemos en el estudio, de diseño o ilustración podemos dedicar más o menos tiempo a la xilografia. Por temporadas todo el estudio huele a tinta y en otras echamos mucho de menos ese olor.

Contadme acerca de vuestro proceso, por dónde y cómo empezáis, cómo evoluciona y con qué materiales trabajáis.

Empezamos con algo que nos ronda por la cabeza haciendo un montón de dibujos. Cuando tenemos decidido qué vamos a hacer, juntos o por separado, simplificamos al máximo la imagen para adecuarla a la técnica y también porque para que la imagen sea potente es importante, para nosotros, liberarla de anécdotas innecesarias.

Cuando trabajamos juntos el objetivo es llegar a resultados a los que no llegaríamos por separado. El mecanismo es intercambiar nuestros dibujos y darle al otro la libertad absoluta de modificarlo y transformarlo como quiera. Así hasta que llegamos a un resultado sorprendente para los dos. Muchas veces no sabemos exactamente qué ha hecho quién. Es un ejercicio difícil pero recomendable para domesticar el ego y aprender a sumar.

El paso siguiente es convertirla en una xilo, tallando las maderas y estampándolas.

Trabajamos con maderas y soportes variados (DM, contrachapado, tilo, haya...), con gubias y cuchillos japoneses, con tintas de grabado y de offset, y papel. Estos son los materiales que usamos para nuestras xilografias. Pero según lo que estemos haciendo, cambiamos (serigrafía, collage, etc.).

La rutina de trabajo para hacer una xilografía es la siguiente: una vez que has decidido la imagen que quieres tallar y la has simplificado para que sea adecuada, la pasas a la madera (con un calco invertido); preparas cada color en maderas diferentes y ajustas el registro para que a la hora de estampar los colores coincidan; tallas cada madera; preparas la base para el registro; cortas el papel o papeles a la medida; escoges y preparas los colores (normamente se estampa primero el más claro); pones con un rodillo la tinta en la madera que vas a estampar; pones el papel encima según el registro que has marcado previamente… y estampas, frotando el reverso del papel con un baren casero (el baren es una herramienta japonesa para estampar a mano). Y ¡alehop!, ya tienes el primer color estampado. Y así con el resto.

Antes de hacer una edición hacemos pruebas de color hasta decidir la que más nos convenza. Son pruebas de estado o pruebas de artista. Nuestras ediciones nunca son de más de 10 o 15 ejemplares.

¿Qué es lo que más difícil os resulta decidir durante el proceso?

Lo más difícil del proceso de trabajo es pensar, decidir y escoger el contenido y la idea, lo que quieres comunicar con la imagen. Al contrario de lo que se suele pensar, por la técnica tan elaborada y más o menos virtuosa, una vez que la dominas no es para nada la parte difícil del proceso. Tallar y estampar, cuando ya sabes dónde vas, es casi un ejercicio zen. Lo difícil es tener claro lo que vas a hacer.

¿Experimentáis mucho con distintos materiales o preferís trabajar dentro de ciertos parámetros?

Aunque lo que más trabajamos es la xilografía, dentro de esta técnica puedes experimentar muchos modos de hacerla. El proceso cambia según el plan que te has fijado. Y, además, también de tanto en tanto nos interesa probar otras técnicas de estampación como la serigrafía, la lito offset, el linograbado…, todas ellas te aportan cosas nuevas e influyen en tu manera de plantear los proyectos.

Hace unas semanas hicimos un curso de xilografía japonesa con el grabador Sebi Subirós de Lupusgrafic, muy interesante, donde ni las herramientas ni las tintas, ni el sistema de estampación tenían nada que ver con nuestro sistema habitual occidental. Dentro de la técnica de la xilografía todo era nuevo para nosotros. Muy recomendable para los enamorados de la estampación.

Contadnos cuáles son vuestras influencias dentro de la estampación y en otros ámbitos (música, cine, etc.).

Como somos entusiastas de tantas cosas es difícil hacer una lista de lo que nos interesa y nos influye. Por decir algunas, dentro del mundo de la xilografia nos gustan las estampas de cordel de Brasil, las xilografías japonesas, las de “El mundo al revés”, Roman Klonek, de quien tenemos una xilografía en nuestro comedor; también pintores como Kees van Dongen, Kirchner, Brueghel…; artistas outsider como Bill Traylor; ilustradores y diseñadores como John Broadley, Atak (Georg Barber), Olle Eksel, Jirí Šalamoun…; arquitectos como Jean Prouvé; pelis de Béla Tarr, Kaurismaki, Dreyer, Renoir…; lecturas de Hrabal, Simenon, Stanislaw Lem…; carteles publicitarios de los años 50’s… ¡Y paramos o no acabaríamos nunca!