Susann Poenisch

En 2005 Susann Pönisch, que vive y trabaja en Berlin, Alemania, empezó a imprimir sus dibujos en Fleischerei, un taller abierto de impresión ubicado en Berlin-Mitte. Desde entonces, la serigrafía se ha vuelto una parte importante del trabajo artístico de Susann. Las plantillas para las impresiones se producen realizando trazos y dibujos directamente sobre papel con una variedad de materiales como el acrílico, carboncillo, tinta, gouache y rotulador. Son impresiones construidas capa a capa de las cuales emergen libros, series o piezas únicas al final del proceso.

¿Cómo descubriste el mundo de la impresión manual y por qué lo escogiste como tu disciplina artística de expresión?

Fue en una escuela de arte durante un día de aula abierta donde vi un taller de serigrafía y las impresiones que se mostraban ahí por primera vez. Me di cuenta inmediatamente de que quería hacer eso.

Luego fui aceptada en la Academia de Arte de Berlin Weissensee, pero tuve que hacer unas prácticas antes de ingresar. En ese momento, alrededor de 2008, hubo un gran taller abierto de serigrafía en Berlin-Mitte llamado Fleischerei donde hice mis primeras impresiones y las prácticas de las que hablaba antes. Ahí conocí a muchos impresores y pude trabajar libremente y de manera autónoma. Desde ese entonces hago impresiones.

Lo que me gusta de la impresión es que siempre hay un límite o una claridad que no tengo cuando dibujo o pinto. Hago todas mis plantillas manualmente y en algún punto del proceso decido que aquello está listo para imprimir. Claro que se puede crear distintas variaciones de una plantilla, pero la forma permanece igual.

¿En qué estás trabajando actualmente?

De momento estoy preparando una subasta de arte en conjunto con un colectivo de impresores cuyos ingresos irán a un club que usará el dinero para financiar un refugio de emergencia para personas sin hogar. Estoy diseñando un poster para esa subasta, el cual luego imprimiré, y un kimono. Durante la subasta habrá una muestra de kimonos donde varios artistas presentarán sus propios diseños y yo estaré entre ellos.

¿Puedes describir tu rutina de trabajo, cómo es tu espacio de trabajo y cómo condiciona tu obra si es que acaso lo hace?

No siempre tengo una rutina de trabajo estricta. A veces hago impresiones en mi propio estudio, luego vuelvo a otro estudio donde puedo hacer grabados y si no quiero imprimir entonces pinto o dibujo. La única rutina que realmente tengo es la de empezar a trabajar entre las 9.00 am y las 10.00 am.

No manejo mi estudio individualmente, sino con dos compañeros. Estamos bien equipados para la serigrafía, tenemos una pequeña imprenta tipográfica, una linotipia y una mesa grande en la que se pueden imprimir formatos muy grandes de vez en cuando. Me siento muy bien en este ambiente y puedo hacer realidad la mayor parte de mis ideas allí.

Cuéntame sobre tu proceso: ¿dónde y cómo empiezas?, ¿cómo evolucionan tus piezas y con qué material trabajas?

Al principio siempre hay un problema que quiero trabajar. Algunas ideas pueden haber surgido de manera espontánea, pero también hay ideas que tengo en mi cabeza por meses hasta que empiezo con la implementación. Hago bocetos y escribo reflexiones hasta que tendo un plan para implementar el tema relevante. Luego empiezo.

El proceso en sí usualmente se compone de dos partes. En la primera empiezo a trabajar motivos definitivos o figurativos que me vienen a la memoria con técnicas de impresión, usualmente la serigrafía pero el grabado también. Siempre dibujo o pinto mis plantillas serigráficas con una variedad de materiales como el acrílico, la tinta, la acuarela, el grafito, el carbón vegetal, el rotulador, etc. Empiezo con el primer color, que funciona como un boceto en bruto, y después de la impresión dibujo la próxima plantilla. La imagen crece y se desconcha, lo cual genera muchas capas de pintura.

En la segunda parte trabajo con las plantillas o impresiones y las uso para producir trabajos muy libres. El inicio queda determinado por una mirada delicada casual que luego me lleva a composiciones que no existían en mi imaginación antes. Básicamente, hago una remezcla de mis propias ideas y sigo creando nuevas muestras una y otra vez.

¿Qué te está costando más resolver en tu proceso?

A veces tengo la sensación de no avanzar, de no tener nuevos conocimientos y eso es frustrante e inquietante. Entre tanto, sé que debo superarlo y seguir trabajando. Hasta ahora, eso siempre ha funcionado.

¿Experimentas mucho con diferentes materiales o prefieres trabajar dentro de unos parámetros específicos?

Los dos. Claro, tengo materiales con los que trabajo una y otra vez, que me son familiares, pero de todas formas intento usar algo nuevo. Trabajo a medio tiempo en una tienda pequeña de materiales para artistas donde encuentro muchos elementos nuevos que también pruebo. Esto siempre tiene algo de emocionante, porque no conoces lo que pasará y esa es la excitación tal como a mí me gusta.

Háblame acerca de tus influencia en el marco de la impresión manual y en otras disciplinas (la música, el cine, etc.)

Como ya te comenté al principio, empecé en un estudio abierto para la impresión. Ahí siempre había muchos artistas que imprimían y un intercambio vivo. Desde aquel momento he estado involucrado en un montón de proyectos donde te reúnes, trabajas en conjunto, charlas y compras. Además, estudié en una escuela de arte donde vi y aprendí mucho. También tuve un buen profesor, Nanne Meyer, que acompañó los últimos años de mis estudios y me alentó en mi camino universitario.

Traducción: Juan Luis Casañas