Ward Schumaker

¿Cómo descubriste el mundo de la impresión manual y por qué lo elegiste como forma de expresión en tu creación artística?

He estado utilizando palabras en mis pinturas desde 1960, y una de las mejores formas de reproducir las palabras ha sido utilizando plantillas recortadas a mano (stencils).

Cuando apareció el ordenador, tuve la posibilidad de realizar las plantillas de una forma más sencilla y rápida, utilizando Photoshop para fijar las palabras, para después recortarlas a mano usando una plantilla transparente. Dando varias densidades con la pintura, me permitía hacer las palabras más o menos legibles.

Recientemente, Ky Anderson me pidió hacer una serie de pequeñas piezas para su proyecto Dusk Editions en Brooklyn. Esta vez, en vez de usar palabras hice agujeritos en las plantillas de papel y pinté sobre ellas con una pintura acrílica viscosa. Me gustó mucho el efecto de mancha que resultó, y con las plantillas pude hacer series de diez muy distintas. Se vendieron muy rápidamente, dándome ganas de probar más cosas.

Entonces decidí probar con algo más grande: una edición de diez libros pequeños de cuarenta páginas cada uno. He estado realizando libros pintados a mano durante muchos años, pero como eran piezas únicas resultaban muy caras, siendo inalcanzables para la mayoría de la gente. Pero haciendo una producción de diez ejemplares podía venderlos a un precio menor. Hice el primero, G. Lekeu, y lo disfruté tanto que cree cuatro títulos más: Owl Soup, Golem Likes a Pretty Face, Libretto, y Coffin Laughter.

Ward Schumaker

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¿En que estás trabajando en tu estudio ahora mismo?

Ahora mismo estoy trabajando en otra pieza para Dusk Editions. Ky Anderson estampó unas piezas en papel con una espiral y la mandó a unos diez o quince artistas para que cada uno lo pintara de forma individual. Luego Ky las recopiló en una exposición en la Molly Krum Gallery de Nueva York en julio, y también en Look&Listen en Francia el mes de junio. Estuve probando varias cosas, otra vez usando las plantillas y una pintura con textura mucosa y burbujeante.

Estoy trabajando también en una serie muy grande (2 metros de alto) de esculturas de madera que estoy pintando a mano empleando una técnica de mancha. Las esculturas están basadas en artefactos usados en sacrificios que mi mujer y yo vimos en Mali, cuando visitamos la tribu de los Dogon, unos ocho años atrás. Admiro mucho la arquitectura de los Dogon.


¿Puedes describirnos como es tu rutina de trabajo y si el espacio afecta de algún modo tu trabajo?

Tanto mi mujer como yo somos artistas; ella trabaja en la segunda planta, yo trabajo en la primera. Me gusta trabajar en casa porque me permite despertarme en medio de la noche con una idea e ir a la habitación de al lado y ponerme a trabajar. En 2012, cuando vivíamos en Nueva York, no podíamos encontrar un espacio donde vivir y trabajar, así que tenía un estudio a un par de millas de mi casa y no podía trabajar de forma inmediata, por lo que nos mudamos a San Francisco donde teníamos una casa-estudio que hace del trabajo una actividad fluida. Trabajo cada día excepto los domingos, de la mañana hasta la noche, parando para comer, meditar y andar una hora al día.

Ward Schumaker

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Háblanos de tu proceso creativo, dónde o cómo empieza, cómo se desarrolla y con qué materiales trabajas.

Normalmente hago muchas piezas con un tema en la cabeza y pienso en mis compositores favoritos o los lugares que me gustaría visitar del mundo. Luego simplemente corto el papel y empiezo a trabajar. El proceso de trabajo me dice qué tengo que hacer, nunca sé lo que estoy haciendo hasta que no estoy metido en ello. Trabajo hasta que llego a un lugar donde algo me habla no sé desde dónde, una voz que me guía y me enseña: utiliza este color, añade esta palabra, ahora para.

Muchas veces utilizo metilcelulosa (una versión sintética de la pasta de arroz o trigo) en la que añado colorante (normalmente pintura acrílica). Es mi medio preferido porque húmedo es muy distinto que cuando está seco, por lo que nunca sé cómo va a quedar exactamente y tengo poco control sobre ello. No quiero tener demasiado control. Y no soy una persona que trabaje meticulosamente y de forma perfecta; mi vida y mi trabajo son desordenados, un lío.


¿Con qué tienes o has tenido más problemas resolviendo en tu proceso de creación?

Mi mayor problema es trabajar muchas horas hasta que esa voz llega, la que me dice qué es lo que debo hacer, porque la verdad que no sé qué hacer por mi mismo.

Ward Schumaker

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¿Experimentas mucho con distintos materiales o prefieres trabajar siempre bajo ciertos parámetros?

Me gusta hacer libros, libros pintados a mano; y las páginas de los libros se convierten en la fuente de creación para mis pinturas; y mis pinturas son la fuente para mis esculturas. Es todo como un tren: un vagón atado a otro. Pero llega un momento cada tanto que llego a un punto y final. Suficiente. Descansa. Y en esos momentos trabajo con collages, siempre 6” x 10”, en cartón, normalmente empleando esbozos que he hecho previamente para mis trabajos de ilustración (otra historia distinta). Los collages son mis vacaciones, un auténtico deleite, y me dan un descanso.


Háblanos de tus influencias en el mundo de la impresión manual o en otros campos (música, cine, etc.)

La música ha sido siempre una gran inspiración para mi: Janacek, Kurt Weill, Bach, Prokofiev, Stockhausen, Shostakovich, Beethoven. La música pop, rock, rap o hip hop no tanto.

Ward Schumaker

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